Es el mejor ejemplo de arquitectura gótica de Oporto y, por dentro, uno de los conjuntos de talla dorada barroca más impresionantes del país. Está en el barrio de la Ribeira, junto al Palacio de la Bolsa.
En el Camino
Queda a pocos minutos a pie bajando desde la catedral, donde empieza el Camino Central. Conviene verla el día antes de salir, porque abre como museo con entrada.
Su historia
Los franciscanos recibieron el terreno en 1233, pero los pleitos con el obispo retrasaron las obras. La iglesia actual se empezó en 1383 por impulso del rey Fernando y se terminó en 1410: tres naves, transepto y cabecera triple. En la primera mitad del siglo XVIII se cubrieron de oro paredes, columnas y techos. En 1833 un incendio durante el cerco de Oporto destruyó el convento, y en su solar se levantó la Bolsa.
